acrata.org Web

Paul Laurent  Editor

Husain Abdulhaq

Nelvar Carreteros

Luis Chamochumbi

César Girón

Jorge Hernández

Fabio León

Publicación digital en
pro de la libertad

Usted puede extraer
de esta revista lo que
desee.

La referencia que se
tenga a bien hacer con respecto a nuestra publicación es parte
de la moral y de
la buena educación,
no del derecho.

Creemos en la libre y
gratuita circulación
de las ideas.

¡Si a los derechos de
autor, no a los copyrights!

 
 
 

Premier de dos cañones

Su paciente trabajo en el escenario político (para agenciarse en el Congreso los “permisos” necesarios para iniciar su autoproclamada reforma tributaria) y su posición expectante en las encuestas nacionales, colocan a la Primer Ministra Beatriz Merino, en un inevitable callejón sin salida.

Implementar en 90 días los instrumentos que le permitan poder cumplir con los compromisos asumidos por su gobierno y la puesta en escena de toda una iniciativa política propia (visitas cautelosas en ausencia de su jefe al PPC, entre otros coqueteos) son los primeros indicios de que la Primer Ministra se prepara para algo.

Noventa días de gracia
La Primer Ministra tiene algo muy claro: mantener viva su imagen frente a la opinión pública. Como no podía ser para menos, su reciente éxito en el Congreso le ha dado lo que más quería: “ser la novia en el matrimonio”

Es fácil, siempre, “aparecer en la foto” liderando políticas pro ayuda a los sectores más excluidos. Sin importar como se obtengan los recursos, las portadas de los diarios y las fotografías en primera plana están aseguradas. Y eso es precisamente lo que ha obtenido la Dra. Merino, portadas y dinero. Más dinero.

Aún si este proviene de los mismos de siempre, los empresarios, no importa. Por el contrario, lo básico es, como el interés de cualquier otro político, colmar las expectativas de la población como fuere, y de paso, engrosar su “ascendente” caudal electoral. Aquí lo importante son las portadas y el dinero, no que las cifras se pinten de azul.

Si la reforma tiene éxito, los maestros, los profesores, entre otros, reconocerán en la Dra. Merino, una mujer con capacidad de obtener cosas. Por el contrario, si fracasa, siempre encontrará culpables. Porque los políticos, muy hábiles para el quiebre y la maroma, siempre encuentran responsables de su fracaso en los demás: “yo no fui, ellos no me quisieron apoyar”. La culpa siempre es ajena en política.

La campaña sigue
“En política no hay que ser ingenuos” se dice. La Dra. Merino está jalando agua para su propio molino. Ha comenzado a desarrollar lo que los políticos duchos conocen muy bien. El arte de jugar a la política de los dos cañones.

“Si obtengo los éxitos suficientes para manejar cierto capital político”–la doctora Merino tiene un 55 % de aprobación en las encuestas nacionales– o “acabo peleándome con mi jefe por que no oye mis consejos” –el clásico, la culpa no es mía– siempre tendrá una alternativa: tentar responsabilidades mayores, parecer ser su razonamiento.

El camino a la Presidencia no esta descartado. Aunque la campaña para el 2006 aún no empieza (y otros con menores pergaminos lo han logrado; su propio jefe entre ellos) ¿Por qué no? se habrá preguntado. No en vano fue Candidata a la Vicepresidencia por Somos Perú en otra oportunidad. ¿O ello ya se ha olvidado?

Y que vendrá después
Las intenciones, pues, de la Primer Ministra son inequívocas. Ya comenzó su campaña. Y, el costo de este experimento nos puede resultar en extremo perjudicial, por sus resultados. Como de su lealtad (o falta de ella) pueden dar fe Vargas Llosa, Fernando Olivera o el mismo Andrade, es de esperar cualquier arrebato personalista de ella a estas alturas.

Su jefe, el presidente Toledo, entonces avisado esta.

     

Ver artículos de otros colaboradores

 

arriba

Contacto

info@acrata.org