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Tributos made in Perú
Las municipalidades y los gobiernos regionales hoy en día se han convertido en tierra de nadie. Sus autoridades elegidas libremente han tomado como una “chacra” cada una de sus jurisdicciones. Mufarech en Lima y muchos más en provincias son una muestra de aquello.
Los alcaldes o presidentes regionales en su afán de cautivar a más incautos vociferan a los cuatro vientos sus obras. Engatusan a sus vecinos con magnánimas construcciones o insufribles corredores viales, cuando estas obras son en realidad fruto no de sus acertadas administraciones; sino por el contrario, de cuan exitosas hayan sus amenazas a través de sus “coactivos” o sus impagables multas.
Sin contar las innumerables fuentes de ingresos municipales: impuesto predial, impuesto al alcabala., impuesto a los juegos, impuesto a los espectáculos no deportivos, impuesto al patrimonio vehicular, impuesto a las apuestas, impuesto a los juegos; más las tasas por las licencias de construcción y funcionamiento, más las tasas de estacionamientos de vehículos, más el 2% el impuesto de promoción municipal, más el impuesto al rodaje, más el 5% del impuesto a las embarcaciones de recreo, más el 2% en la recaudación de la renta de aduanas, más el impuesto a los Casinos y Tragamonedas, más los ingresos por Canon minero, petrolero, hidro energético, forestal, gasífero, canon y sobre canon petrolero
Según el MEF, por ejemplo, las municipalidades y gobiernos regionales entre otras instituciones recibieron entre enero y abril del 2005, por transferencias de canon un total de s/. 454 millones, un 53% más que en el mismo periodo del año anterior.
Después de esto, la pregunta se cae de madura: donde esta todo este dinero. Dinero que no es de los municipios, sino de todos los contribuyentes, los que a duras penas, y pesar de los esfuerzos de sus alcaldes o presidentes regionales hacen empresa en el país.
La contraloría o alguna otra instancia gubernamental saben algo de esto. ¿Quienes protegen a quienes? Cuando los alcaldes o los gobiernos regionales muestran sus balances, sus resultados anuales. Algún buen vecino, al día en sus pagos (arbitrios, licencias, impuesto predial entre otros) conoce en que se gasta su dinero. Algún buen vecino, que paga por concepto de parques y jardines, y que el único parque esta cerca de su distrito esta cruzando la calle en el distrito vecino, sabe que esta siendo timado.
En otras instancias gubernamentales, sucede algo similar. Acaso los ministerios o el gobierno central presentan balances públicos de su gestión anual. Como sabemos los contribuyentes donde se va este dinero. Dinero que ningún ministerio produce, sino que es extraído de los contribuyentes.
De continuar esta poco transparente manera de administrar los fondos públicos, los peruanos de pie estamos en todo nuestro derecho de conocer finalmente donde van a parar estos dineros. ¿Seguiremos pagando a ciegas? O estamos en todo nuestro derecho de negarnos a pagar por un servicio que no recibimos.
Cesar Girón Atoche
www.acrata.org
EXPRESO/Desborde Capital
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