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LA CONSTITUCIÓN: POR Y PARA EL PODER

HUSAIN ABDULHAQ desde Beirut

Ahora si hay unidad. Los políticos claman por salvar la credibilidad del sistema imperante. Por lo visto nadie quiere perder su puesto.

Dicen que una Asamblea Constituyente será la solución. Otra vez veremos sentados a los que tienen capacidad de lobby hacer su repartija. Son los conocidos partidos políticos, sindicatos y anexos.

Desde el colegio se nos adoctrino. Una Asamblea Constituyente determina quienes pueden y quienes no pueden tomar decisiones libremente. Quienes tienen privilegios y quienes no. Pero todo camuflado en el pantano del igualitarismo. De los derechos sociales. Y demás mitos que impiden el ejercicio de la libertad. Del reconocimiento de la propiedad privada como la base de una sociedad prospera.

Nuestra pseudo democracia, es solo un marco para ejercer el poder arbitrariamente. Los yanaconas abundan. Los felipillos siguen en su vergel. Y los doctos e ilustrados que se acomodan al poder de turno no nos faltan.

Antes que una nueva Constitución requerimos conocer y comprender su significado.

En sentido lato la Constitución es un freno al ejercicio arbitrario del poder estatal. Lo conmina a ciertas áreas y señala las sanciones a aplicársele. No es una lista de derechos como la mayoría ingenuamente cree. Los derechos nos son inherentes. El enunciarlos los debilita. Acaso ¿si un derecho no esta enunciado no existe? A esa conclusión se ha llegado por abusar del nombrar cada derecho y sus características en las Constituciones.

En los EEUU la Constitución tiene una vigencia tal que hasta hoy no la han cambiado. Se han agregado y retirado enmiendas, pero su base se mantiene inalterable. Pero no es un listado de buenas intenciones (derechos y obligaciones ciudadanas)

Cuando las personas se saben libres exigen sus derechos de manera natural y automática. Al inscribirlos en un documento efímero (vease cuanto nos duran las Cartas Magnas), se crea incertidumbre al respecto. Se atenta contra el objetivo primordial: controlar el Poder Estatal. Se pasa a controlar y dirigir a las personas. Se considera entonces una gracia señorial el "conceder derechos" a los ciudadanos.

Quien cría cuervos acaba sin ojos
El enemigo común no es la pobreza, el atraso, la corrupción, la ineptitud. No amables lectores. El enemigo nuestro de cada día es: EL ESTADO.

Sea cual sea, siempre buscara obtener mas poder para satisfacer a sus acólitos. Y nuestro marco jurídico legal le otorga ese poder casi sin cortapisas reales y efectivas.
El conjunto de tradiciones constitucionalistas a la peruana es el causante de que nuestro Estado promueva y reparta pobreza, ineficiencia y corrupción. No lo son Toledo y sus panacas, ni lo fue García y sus manadas de búfalos, ni la dupla de oro Fuji-Montesinos. Ellos solo aprovecharon las condiciones y lo hará cualquier otro. Ellos fueron y son soportados por la gente común. Apuntalados por profesionales e intelectuales. ¿Por que?

Pues porque todos quieren vivir un poco mejor y apuestan por quien creen pueda realizarles sus sueños. No importa si en el intento el resto de peruanos es vejado y atropellado. Esta inconciencia es la causa básica de nuestro problema constitucional.

En la Constitución solo debe señalarse que y como puede actuar el Estado. Y que haremos nosotros si incumple. Sin pretextos para "situaciones de emergencia" que clausuren nuestros derechos básicos. Como si tal cosa la pudiese decidir alguien más que uno mismo. Al mas puro estilo hitleriano, luego de la quema del Reichstag.

El vivo vive del sonzo, y el s……………….
El peligro en convocar a una Asamblea Constituyente sin mas, estriba en el motivo mas proclamado: Salvar a la clase política.
¿Acaso son imprescindibles o siquiera necesarios para poder vivir? Ellos así lo creen. Pero el país marcha a pesar de ellos. ! Son los políticos los que viven de nosotros vía los impuestos!

Si se convoca a una Asamblea Constituyente se deberá reducir y controlar el poder que se otorga al Estado. Así habrá menos interés en ser político y cometer politiquerías. O sea vivir a costa del esfuerzo ajeno.

Defendamos nuestra dignidad personal, ante el atropello de los grupos y bandas organizadas. La Constitución debe asegurarnos la máxima libertad posible en un marco de tolerancia al otro y un efectivo control del poder estatal.

desbordecapital@hotmail.com



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