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LA ILUSION DEL ORDEN ESTATAL

Conocemos del déficit educacional de la población. Sabemos de la mala calidad de los docentes. De la infraestructura inadecuada e insuficiente. Y en lugar de echar de este nicho comercial al gran culpable–el Estado–se sigue pidiendo su intervención.

En cualquier empresa ante tales resultados la Junta Directiva o de Accionistas pide la cabeza del Gerente General como mínimo. Cambiaría de personal y de línea de trabajo de inmediato. Sin embargo, en nuestro tercermundista país se pide más de lo mismo. Que el Estado incremente la "inversión". Claro, seguirán "invirtiendo" los índices de desarrollo, los bajaran más, respecto de los estándares internacionales.

La competencia entre las propuestas educacionales bajo iniciativa privada es la manera más eficiente de detectar los proyectos rentables de los que no lo son.

La rentabilidad educativa implica tanto la ganancia en términos reales para los financistas e inversores, como para aquellos clientes satisfechos por la formación o entrenamiento recibidos.

En un mercado educativo abierto a la inversión privada el cliente controla la calidad. Sin embargo, habrá proyectos inadecuados y resultados negativos. Pero no será TODO el sistema educativo el que sufra. Además el resto de clientes detectará tales fallas y el proceso de selección del mercado facilitará la corrección automática.

El temor al fraude y la ineficiencia del sistema educativo privado no es argumento para impedir la privatización de la Educación. Ello ocurre en cualquier actividad empresarial. Lo intolerable son los estándares que hoy alcanzamos con la Educación Estatal. Sin visos de poder satisfacer las necesidades del cliente.

En la educación plenamente privada se procede como en cualquier otra empresa. Se busca la satisfacción del cliente. Sino este se ira con su dinero a otra parte. Esta posibilidad de traslación del cliente solo es posible si el Estado no interviene el mercado y los factores pueden trasladarse libremente de un nicho a otro. Si no existen “requisitos” controlados y supervisados por el Estado para abrir un centro educativo, creando mercados cautivos.

La calidad de la institución educativa es su carta de presentación. La calidad de los docentes y directivos avala a las instituciones. Es un sistema de control directo y eficaz. Si un padre de familia no esta satisfecho retirará a su hijo y ello es mala publicidad.

Hoy en día, un profesor o directivo ineficaz no puede ser removido. Las barreras burocráticas son monumentales y las argollas de acero inoxidable.

Quien sufre las consecuencias son los estudiantes. Los resultados hablan por si mismos.

SALVAGUARDEMOS NUESTROS BOLSILLOS

Si compro un medicamento a 80 soles hecho en Francia soy enemigo de mi país. Pues no quiero comprar la misma medicina hecha en Perú pero cuyo valor es 160 soles o más.

Cuando se abren las puertas de la sinrazón estas cosas ocurren. El poder del Estado se somete a los intereses de los grupos de presión. Se reclaman “salvaguardias” para proteger al productor nacional, y esquilmar impunemente al consumidor nacional . Así pagamos más por menos. Fantástica medida esta. Protegemos a los incapaces de innovar, reducir costos y precios. Mantenemos empresas estatales y “privadas” que a través del Estado y sus regulaciones impiden que obtengamos lo que deseamos al precio más bajo.

Ahora que se han abierto las puertas al compadrazgo de las “Salvaguardias”, nuestros bolsillos decaerán más.

Claman que la industria nacional da trabajo a “más peruanos”. Falso. Son solo “algunos peruanos”. Si compramos a menos precio tendremos unos céntimos más en los bolsillos. Así se genera nueva demanda. Esto impulsa a invertir en producción que logre atraer esos miles de céntimos ahorrados. Ergo se generan nuevos empleos.

Derribando algunas empresas estatales vía competencia internacional ganamos los más pobres. Y los demás también. Compramos más barato y podemos comprar más. ¿Es eso antinacionalista? No. Eso es sensatez y cordura.

NO A LAS SALVAGUARDIAS PARA LA EMPRESA. SALVAGUARDEMOS NUESTROS BOLSILLOS.

Desde La Paz

HUSAIN ABDULHAQ
desbordecapital@hotmail.com

 

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