acrata.org Web

Paul Laurent  Editor

Husain Abdulhaq

Nelvar Carreteros

Luis Chamochumbi

César Girón

Jorge Hernández

Fabio León

Publicación digital en
pro de la libertad

Usted puede extraer
de esta revista lo que
desee.

La referencia que se
tenga a bien hacer con respecto a nuestra publicación es parte
de la moral y de
la buena educación,
no del derecho.

Creemos en la libre y
gratuita circulación
de las ideas.

¡Si a los derechos de
autor, no a los copyrights!

 
 

El reto a los políticos: Un orden justo

Hoy casi nadie les cree a los partidos políticos. ¿Como articularan las siguientes elecciones? ¿Como presentaran plataformas de acción? El sistema democrático ha sido vulnerado por el proceder de los políticos. Desde Bush hasta Toledo, los discursos divergen de las prácticas. En España se silencio a los medios para no mostrar las manifestaciones en contra de Aznar y el repudio a su política exterior en el conflicto iraqui. Los gobernantes han maniatado la democracia, Hugo Chávez y su ídolo Castro no son los únicos.

Las personas como el simple vecino tienen algo que decir, pero no tienen los recursos para organizarse. El celular es ahora un medio eficaz para transmitir las noticias y generar corrientes de opinión. El peligro es su volatilidad y falta de control.

Recordemos que desde las organizaciones más simples se puede establecer cierto orden. Los políticos son una herramienta, no son indispensables. Indispensables son las normas que regulan la vida en comunidad incluido el proceder de los políticos. Toda sociedad puede crecer si sus normas son estables. Dichas normas no deben controlar la vida de las personas. Deben expresar las reglas generales bajo las cuales la gente convive tradicionalmente.

Tales normas promueven y defienden el respeto a la propiedad. Al ejercicio libre de la voluntad. Al acuerdo libre entre las partes. Sosteniéndose en el principio de igualdad ante la Ley. Defienden el derecho de cada uno frente a la agresión de terceros e incluso del Estado.

Son estas las normas que hemos ignorado a lo largo de nuestra vida republicana. Y siempre pagaremos por ello. La arbitrariedad y el caudillismo son las respuestas a este vacío de normas legítimas. Abundamos en normas legales, pero sin sustento en la vida cotidiana. Necesitamos normas consuetudinarias no de salón.

LA LIBERTAD EN ENTREDICHO

La libertad de expresión, de elección, de comercio, de transito. La libertad en todas sus formas es un derecho. Es el fundamento de todo derecho. Solo los hombres libres tienen y hacen uso de sus derechos. Y son responsables en consecuencia de sus actos. Aprendiendo así a sopesar sus acciones.

Es de ignorantes culpar a las ideas liberales del mal que acosa a los pueblos. La independencia de las naciones se gestó a la luz de las ideas liberales. Las naciones han florecido económica y culturalmente gracias al libre transito de ideas, personas, bienes y capitales.

La libertad es un caro sueño de los hombres oprimidos por la tradición. El fanatismo religioso y racial. Y ahora por la estupidez de los políticos. Sobrevivimos cual siervos o esclavos. Aquí los dueños son los políticos. Dueños de vidas sobre las cuales jamás asumen responsabilidades. ¿Cuantos genocidas en Perú han sido condenados? ¿Cuantos de los que tuvieron poder han sido sometidos a la Justicia? El escudo de la Política es muy fuerte. Hemos sido avasallados. El despotismo sigue gobernándonos.

La inventiva empresarial ha sido coactada. Maniatada con más impuestos disfrazados. Arrumada con normativas y licencias obsoletas, dignas de la Francia de Luis XIV o la época de los Faraones. El tesoro público se despilfarra como en la Roma de Nerón. Se mal paga las actividades productivas, se enriquece a los amigos.

Cada persona con capacidad para poner un negocio debe ejercer ese derecho. No debemos permitir que se coacte la generación de empleos. ¿La libertad de trabajo es acaso un mal social?

Debemos re fundar los cánones de convivencia. Reconocer que la riqueza proviene del esfuerzo privado y solitario de los innovadores. No de los acuerdos partidarios. Ni sindicales. Son los hombres particulares los que nos han brindado un motor, un aeroplano, un rayo láser, una empresa. No los grupos organizados. No han sido bendición dada por sindicatos. Han sido ideados, soñados y finalmente creados por mentes individuales. Que se han servi do de los conocimientos previos. A cada quien su derecho. Los inventores, los héroes de la raza humana siempre han sido mal pagados. Allí tenemos a Pedro Paulet de ejemplo.

Sin embargo aun es tiempo de despertar. De recuperar nuestros derechos inalienables ante el Estado opresor y sus secuaces.

Necesitamos menos regulaciones, menos impuestos, mas libertad para crear empleo y disfrutar del resultado de nuestro esfuerzo. Es un derecho tan humano o mas que cualquier otro.

Desde Beirut, veintidós de marzo del dos mil cuatro

HUSAIN ABDULHAQ

desbordecapital@hotmail.com


Ver artículos de otros colaboradores

 
                 

Contacto

info@acrata.org

arriba