La presente exposición se centra en las nociones que del gobierno, sus funciones y límites tienen los musulmanes, a través de los escritos del cuarto califa Ali ibn Abi Talib, y los aportes que la escuela austriaca, liderada por Ludwig von Mises, ha ofrecido al respecto.
La visión de un gobierno islámico en las sociedades de tradición “occidental” resulta para muchos apabullante, para otros es un ejercicio fascinante de teoría política y jurisprudencia. La “evolución” de las sociedades islámicas teocráticas o monárquicas hacia sociedades democráticas es también un ejercicio intelectual necesario para disminuir la incomprensión intelectual que ahonda conflictos políticos y distorsiona la visión que del “otro” se tiene a ambas orillas del Mediterráneo.

Los miembros de la mesa son:
1) Dr. Roberto Marin Guzmán (Universidad de Costa Rica)
2) Lic. Martin H. Portillo C. (Fundacion de Cultura Islamica-Lima)
3) Dr. Farid Kahhat, moderador (Pontificia Universidad Catolica del Peru)
4) Dr. Juan José Escobar (Ministerio de Asuntos Exteriores, España)
Hacer un paréntesis entre las coyunturas políticas puede servir para revisar los presupuestos de la tradición de gobierno que Europa y el mundo “occidental” propugnan, los cuales distan de ubicarse en las antípodas de muchas recomendaciones que Ali ibn Abi Talib expresó a sus gobernadores, durante su corto periodo en el califato, en medio de conflictos político-económicos y cismas religiosos, en pleno primer siglo de la cultura islámica
No pretendemos dar una “respuesta” o solución a los conflictos existentes entre lo occidental y “ateo-cristiano” y lo oriental e islámico, sino plantear ciertos conceptos que sobre el gobierno han desarrollado los musulmanes (vigentes desde la Sunna del Profeta) y los intelectuales liberales de mayor ortodoxia.
Se revisaran las funciones de los gobernantes y los gobernados, el tratamiento dable a los miembros de diferente religión, la tolerancia, la justicia y la función de los ejércitos. La importancia de los sistemas de recaudación de impuestos y sus efectos en la población.
¿El gobierno islámico es capaz de mantener y proteger los “derechos individuales”?, ¿es la Sharia una legislación suficientemente flexible?
Las sociedades con democracias liberales, basadas en los derechos individuales y un sistema de justicia independiente ¿pueden albergar un sector de población islámica sin menoscabar sus “derechos” a la práctica de sus creencias y por tanto salvaguardar la libertad de expresión y de creencia en su más puro sentido?
 Es tiempo de hacer uso pacífico y lógico del diálogo, para aclarar las diferencias y coincidencias que desde ambas vertientes los teóricos han planteado y los gobernantes han elaborado o plasmado con su accionar.
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