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¡Viene la Sunat Marlene! *
—Sr., en el mes nuestra tienda vendió 30 computadoras a US$500 dólares cada una (incluido IGV), es decir, facturamos US$15 mil. En total se ha ganado US$493, pues cada computadora costó US$483
—¿US$493 dólares Marlene?
—Sí Sr., US$17 de utilidad unitaria, por 30 computadoras vendidas, hacen un total de US$ 493 dólares.
—Que bien Marlene, pero ahora tienes que pagar el IGV. En la factura de venta tienes un IGV de US$2,319, y en la factura de compra que te entregó tu proveedor, hay un IGV de US$2,314, la diferencia (US$ 79) se la tienes que entregar al Estado.
—¿Al Estado Sr.? ¿Y quién es ese trabajador que no lo conozco?
—Tu paga nomás Marlene, sino te cae la SUNAT.
—Ummmm, bueno Sr., aún así me queda US$441 dólares.
—Si, pero no te olvides que adicionalmente tienes que pagar el Impuesto a la Renta.
—¿Impuesto a la renta?
—¿Y cuánto es eso Sr.?
—Pues el 3.5% de las ventas (Régimen simplificado). Eso quiere decir, US$441 dolares (3.5% de US$12,594 de ventas sin IGV). ¿Cuánto queda ahora Marlene?
—Pues nada Sr., no me queda nada. Por el contrario, tengo una pérdida de US$27 dólares.
—Esto, sin sumar el ITF y todos los impuestos municipales que tenemos que cancelar
—¿Y ahora? ¿Con qué pagaremos la luz, el agua, el teléfono y sobre todo mi sueldo? Quiere decir Sr. que todo el esfuerzo desplegado ha sido en vano, y que sólo ha servido para alimentar al Estado.
—Así es Marlene, es toda una filosofía de vivir para otros. Pero si algo te sirve de consuelo, el Estado usará esa plata para educar a la gente, para comprar armas que eviten que los chilenos nos invadan y para comprar medicina para los hospitales. El problema Marlene es que, de los US$519 dólares que el Estado nos ha confiscado, solo una pequeña parte llegará a la gente, pues la mayor parte se perderá en corrupción y burocracia.
—¿Y que se puede hacer?
—Lo que tiene que hacer Marlene es aumentar sus precios y reducir sus costos.
—¿Aumentar precios Sr.? Pero eso significaría que mucha gente dejaría de comprar por falta de recursos, principalmente los que menos tienen.
—Así es Marlene, así es. La gente piensa que mientras más impuestos paguen las empresas, se logrará una sociedad más equitativa, pero eso no es así, pues todo se traslada al precio. Los altos impuestos, como te has podido dar cuenta, obligan a las empresas a elevar sus precios, reduciendo así el poder adquisitivo de la gente. Genera más pobreza.
—Entonces Sr., sólo nos queda reducir costos, pero eso significaría, por ejemplo, que tendría que pagarme menos a mí, y que yo tendría a su vez que dejar de comprar muchas cosas indispensables para vivir, pues lo que gano aquí a las justas me alcanza para eso.
—Lamentablemente así es Marlene. La gente piensa que los bajos sueldos son el producto de la mezquindad de los empresarios, pero lo cierto es que, bajo el actual contexto, la necesidad de reducir costos para obtener una utilidad es de vida o muerte.
—Se trabaja mucho y se disfruta muy poco.
—Esto Marlene no solo ocurre en las organizaciones empresariales, los mismos trabajadores independientes enfrentan ese drama. Cuando los impuestos aumentan, o sube el precio del petroleo, por ejemplo, ante la imposibilidad de trasladar estos aumentos a los consumidores, los taxistas se ven obligados a trabajar más horas para obtener la misma cantidad de dinero que venían teniendo ¿Podemos decir Marlene que un taxista es inescrupuloso porque obliga a su cuerpo a trabajar más horas de las debidas? Evidentemente no. O trabaja más o muere. Ese es su dilema, y es también el dilema al que se enfrentan las empresas, principalmente las pequeñas.
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El gobierno del presidente Toledo ofreció bajar los impuestos, mas, por el contrario, aumentó el IGV a 19% y creó el impuesto a las transacciones (ITF). No se sorprenda Sr. Toledo que hoy más gente como Marlene esté interesado en irse del país. El peruano es trabajador, pero hay mucho vividor. Reducir los impuestos y los presupuestos de los vividores es necesario para cambiar el futuro de Marlene, de la empresa donde trabaja Marlene, y de la mayoría de empresas que enfrentan esta difícil carga.
El caso presentado aquí es el caso real de una pequeña empresa que decidió aventurase a ingresar al sistema formal. Hoy esa empresa ya no existe, quebró, y Marlene está en Japón. Felicitaciones Sr. Estado.
* SUNAT: Superintendencia Nacional de Administración Tributaria. Institución recaudadora de impuestos en el Perú |